Recibimos nuestro producto fresco a diario en transporte seguro, cumpliendo todas las medidas necesarias para garantizar que esté perfecto para su venta y posterior preparación y degustación.
Revisamos minuciosamente toda la mercancía recibida, la temperatura, el exterior y el interior para garantizar una calidad excelente libre de magulladuras. Posteriormente se trasladan a una cámara destinada exclusivamente a este producto, con temperatura, ventilación e higiene óptimas para su perfecta conservación.
De ahí directos a nuestros clientes, preparados de la manera que demanden para que cuando lleguen a su domicilio estén perfectos para conservar o elaborar como deseen.